Claims that Texas suspended more than one million registered voters, removing them from the voter rolls before the midterm election and prohibiting them from voting, are false. Under Texas law, “suspense” is a voter registration status used by county registrars when they are unable to verify a voter’s current residential address. Mischaracterizations of the suspense process frequently arise during election cycles. Therefore, it is important to clarify how the suspense status works so that voters have an accurate understanding of its implications.

First, chapters 13 and 14 of the Texas Election Code describe two ways a voter may enter suspense status. Under chapter 14, the voter registrar must issue a registration certificate to each nonsuspense voter between November 15 and December 6 in odd-numbered years. If a mailed renewal certificate is returned as undeliverable, the registrar must place the voter’s name on the suspense list by January 2. Under chapter 13, a new applicant is placed on the suspense list if the initial registration certificate is returned to the voter registrar, and the applicant does not respond to an address confirmation notice.

Second, the suspense status designation is not assigned based on a voter’s political leanings. Voter registration records show that congressional districts located wholly or partly within Harris County and represented by both Democrats and Republicans contain roughly proportional shares of the countywide totals of registered voters in both nonsuspense and suspense status. Some districts in which minority populations constitute two-thirds or more of the voting-age population exhibit modest disparities. Census residential mobility data indicate that relocation rates are higher among Black and Hispanic populations, which may partially explain these differences.

Third, state voter certificate mailing guidelines indicate that voters enter suspense status throughout the year, often months before a November election, rather than immediately before an election as alleged in a recent viral social media post. In fact, the post relied on the Texas Secretary of State’s March 2026 county-by-county voter registration report, which included totals for both suspense status and nonsuspense status voters. The Secretary of State publishes these reports each March and November during federal election years. 

Fourth, voters in suspense status remain eligible to vote if they continue to reside in the county where they are registered. A voter who has moved to another county may also remain eligible in certain circumstances, but only when the voter’s new residence and former registered residence lie within the same political subdivision conducting the election. For example, a voter registered in a Harris County precinct within Missouri City who moves to a Fort Bend County precinct within Missouri City may remain eligible to vote in an election ordered by the city’s governing authority. The same principle may apply when a voter moves between counties but remains within the same state district for which the governor orders an election.

Fifth, contrary to a common public misconception, state officials do not place individual voters on the suspense list or remove voters in suspense status from the voter registration roll. Although federal law requires each state to maintain a statewide voter registration system, Texas law assigns the administration of individual voter registrations to county voter registrars. When a county registrar places a voter in suspense status, the registrar generally must retain that voter on the registration roll for up to four years before canceling the registration if the voter does not update the residence address on the voter registration record.

Lastly, the practical significance of suspense status becomes clearer when examining turnout data. A review of Harris County voter registration and election records for even-numbered-year elections from 2014 through 2024 shows that suspense status voters constituted, on average, approximately 10 percent of the voter registration roll but only about 1 percent of registered voters who cast ballots. Consequently, when a voter remains registered in a county after relocating elsewhere, that registration can reduce the county’s reported turnout rate because Texas calculates voter turnout by dividing the number of ballots cast by the total number of registered voters which includes both nonsuspense-status and suspense-status registrants. Therefore, voters who move should update their driver’s license or state identification card within the legally required 30-day period and update their voter registration information at the same time. At minimum, suspense status voters should update their residence address by the deadline to register to vote for an upcoming election. Doing so helps ensure smooth access to the voting process and improves the accuracy of reported voter participation rates at both the local and statewide levels.

In sum, whatever its electoral effects, mischaracterizing the suspense voter status confuses voters. Worse, portraying suspense status as equivalent to voter suppression can undermine confidence in voting and diminish public trust in the democratic process.

En Texas, en lo que respecta al registro de votantes y al proceso de votación, el estatus de “Suspense” no significa que el votante esté suspendido

Las afirmaciones de que Texas suspendió a más de un millón de votantes registrados, eliminándolos de las listas electorales antes de las elecciones legislativas de mitad de mandato e impidiéndoles votar, son falsas. Conforme a la legislación de Texas, suspense (estatus de suspensión) es una categoría administrativa del registro electoral utilizada por los registradores de los condados cuando no pueden verificar la dirección residencial actual de un votante. Las interpretaciones erróneas sobre este proceso son frecuentes durante los ciclos electorales. Por ello, es importante aclarar el funcionamiento del estatus de suspensión para que los votantes comprendan con precisión sus implicaciones.

En primer lugar, los capítulos 13 y 14 del Código Electoral de Texas describen dos mecanismos mediante los cuales un votante puede quedar en estatus de suspensión. De acuerdo con el capítulo 14, el registrador electoral debe expedir un certificado de registro a cada votante que no se encuentre en estatus de suspensión entre el 15 de noviembre y el 6 de diciembre de los años impares. Si un certificado de renovación enviado por correo es devuelto como no entregable, el registrador debe incluir al votante en la lista de suspensión antes del 2 de enero. Por su parte, conforme al capítulo 13, un nuevo solicitante es colocado en la lista de suspensión cuando el certificado inicial de registro es devuelto al registrador electoral y el solicitante no responde a una notificación de confirmación de domicilio.

En segundo lugar, la asignación del estatus de suspensión no se basa en las preferencias políticas del votante. Los registros de inscripción electoral muestran que los distritos congresionales ubicados total o parcialmente dentro del condado de Harris y representados tanto por demócratas como por republicanos contienen proporciones aproximadamente equivalentes de votantes registrados en estatus ordinario y en estatus de suspensión. Algunos distritos en los que las poblaciones minoritarias constituyen dos tercios o más de la población en edad de votar presentan disparidades modestas. Los datos censales sobre movilidad residencial indican que las tasas de reubicación son más elevadas entre las poblaciones afroamericanas e hispanas, lo que podría explicar parcialmente estas diferencias.

En tercer lugar, las directrices estatales para el envío de certificados electorales indican que los votantes ingresan al estatus de suspensión a lo largo de todo el año, con frecuencia varios meses antes de una elección celebrada en noviembre, y no inmediatamente antes de los comicios, como se afirmó en una reciente publicación viral en redes sociales. De hecho, dicha publicación se basó en el informe del Secretario de Estado de Texas sobre registro electoral por condado correspondiente a marzo de 2026, el cual incluía los totales tanto de votantes en estatus de suspensión como de votantes en estatus ordinario. El Secretario de Estado publica estos informes cada marzo y noviembre durante los años en que se celebran elecciones federales.

En cuarto lugar, los votantes en estatus de suspensión conservan su derecho al voto siempre que continúen residiendo en el mismo condado donde están registrados. Un votante que se haya mudado a otro condado también puede conservar ese derecho en determinadas circunstancias, pero únicamente cuando su nueva residencia y su residencia previamente registrada se encuentren dentro de la misma subdivisión política responsable de organizar la elección. Por ejemplo, un votante registrado en un distrito electoral del condado de Harris situado dentro de Missouri City que se traslade a un distrito electoral del condado de Fort Bend también ubicado dentro de Missouri City puede seguir siendo elegible para votar en una elección convocada por las autoridades municipales. El mismo principio puede aplicarse cuando un votante cambia de condado pero permanece dentro del mismo distrito estatal para el cual el gobernador ha convocado una elección.

En quinto lugar, y en contra de una percepción pública común, los funcionarios estatales no colocan individualmente a los votantes en la lista de suspensión ni eliminan del padrón electoral a quienes se encuentran en dicho estatus. Aunque la legislación federal exige que cada estado mantenga un sistema estatal de registro electoral, la legislación de Texas asigna la administración de los registros individuales a los registradores electorales de los condados. Cuando un registrador de condado coloca a un votante en estatus de suspensión, generalmente está obligado a mantenerlo en el padrón electoral durante un periodo de hasta cuatro años antes de cancelar su inscripción, siempre que el votante no actualice la dirección de residencia registrada.

Por último, la relevancia práctica del estatus de suspensión se aprecia con mayor claridad al examinar los datos de participación electoral. Un análisis de los registros de inscripción y votación del condado de Harris para las elecciones celebradas en años pares entre 2014 y 2024 muestra que los votantes en estatus de suspensión representaron, en promedio, aproximadamente el 10 por ciento del padrón electoral, pero únicamente alrededor del 1 por ciento de los votantes registrados que efectivamente emitieron su voto. En consecuencia, cuando un votante permanece inscrito en un condado después de haberse mudado a otra jurisdicción, dicha inscripción puede reducir la tasa de participación reportada para ese condado, ya que Texas calcula la participación electoral dividiendo el número total de votos emitidos entre el número total de votantes registrados, cifra que incluye tanto a los votantes en estatus ordinario como a aquellos en estatus de suspensión. Por ello, las personas que cambian de residencia deberían actualizar su licencia de conducir o su tarjeta de identificación estatal dentro del plazo legal de treinta días y, al mismo tiempo, actualizar su información de registro electoral. Como mínimo, los votantes en estatus de suspensión deberían actualizar su dirección de residencia antes de la fecha límite de inscripción para una elección próxima. Hacerlo contribuye a garantizar un acceso más fluido al proceso electoral y mejora la precisión de las tasas de participación reportadas tanto a nivel local como estatal.

En suma, independientemente de los efectos electorales que pueda tener, caracterizar erróneamente el estatus de suspensión de los votantes genera confusión entre el electorado. Más aún, presentar dicho estatus como equivalente a la supresión del voto puede socavar la confianza en el acto de votar y debilitar la confianza pública en el proceso democrático.

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